Battlefield 1 tanque

Todo el mundo sabía que Battlefield 1 iba a ser la estrella del stand de EA. Los fans hicieron cola durante horas para probar la próxima entrega de DICE de la famosa franquicia de shooters en primera persona. En la demo lucharemos en la batalla del monte de Saint-Quentin, en Francia. Esta ubicación cuenta con pequeños pueblos, edificios derruidos y amplios espacios a campo abierto. En el Modo Conquista habrá dos equipos de hasta 32 jugadores que lucharán por el control de varios puntos del mapa.

LA GUERRA NUNCA CAMBIA

   A la hora de prepararnos para la batalla, la elección de la clase de soldado y armas es muy parecida a títulos anteriores. Podremos elegir entre Asalto, Médico, Apoyo o Recon y un total de seis armas distintas. Si no queremos correr a través del campo de batalla, podremos conducir un tanque o pilotar un biplano.

A pesar de que esta nueva entrega nos sitúa en la 1ª Guerra Mundial, guarda muchas similitudes con el resto de la saga, sobre todo la pantalla de equipación. Esto, junto a unos menús fáciles e intuitivos se traducirá en menos tiempo en la pantalla de menú y más tiempo disparando al enemigo.

LA GRAN BATALLA

   Hora de jugar a Battlefield 1. Elegimos al Recon, o Francotirador y seguimos a nuestros compañeros hasta el punto de control más cercano. Durante los primeros minutos de combate apenas podemos ayudar por las condiciones meteorológicas. Una densa niebla rodea el monte Saint-Quentin haciendo imposible hacer blanco a larga distancia. Hay que esperar a que se acerque el enemigo. Oímos los aviones que nos sobrevuelan, mientras que los tanques aliados comienzan a abrir fuego sobre el rival.

Battlefield 1 trincheras

Hay que cubrir una gran distancia entre cada punto de captura, lo que hace más difícil encontrar una buena cobertura para protegernos. Aprendemos esto a las malas. Mientras avanzamos hacia un pueblo cercano nos acercamos también hacia un francotirador enemigo que ya estaba en la zona. Justo antes de tomar el siguiente punto de control somos disparados y la niebla deja paso a un cielo sin nubes, soleado.

Durante lo poco que queda de partida probamos a conducir un pequeño tanque. Es muy divertido hacer estallar a algunos soldados enemigos. La física de destrucción está muy lograda. Mientras nos acercamos a uno de los pueblos atajamos a través de una pared. Se desmorona con facilidad y podemos apreciar por la pequeña ventana del vehículo como se derrumban los fragmentos.

Sin embargo no dura mucho la alegría. El pueblo está lleno de soldados, y un tanque toma posición de disparo. Tratamos de alejarnos de su línea de visión pero ya es demasiado tarde.

TOCANDO EL CIELO

  Después de la aventura con el tanque, probamos si se nos da mejor pilotar el biplano. Que estos viejos aviones volaran es toda una hazaña. Los aviones de combate actuales tienen propulsión de sobra para alcanzar grandes velocidades y altitudes. Sin embargo con estos biplanos hay que contar tanto con la fuerza del motor como con la gravedad. Al intentar ascender a mayor altitud únicamente con la fuerza del motor, el avión se colapsa y caemos en picado. Lo mismo ocurre al descender: necesitamos un poco de ayuda de la fuerza de la gravedad para volver a la zona combate principal, pero una vez más el avión entra en pérdida y nos convertimos en una bola de fuego mientras chocamos con el suelo.

Es difícil hacer volar estos aviones pero muy divertido porque hay que aprender el funcionamiento de estas reliquias. Ya no podemos simplemente volar o hacer giros cerrado como en Battlefield 4. Tendremos que tener en cuenta la potencia del motor y estar atentos para que el avión no colapse en el momento menos indicado.

Battlefield 1 tren

  Mientras la batalla continúa por cielo y tierra nos damos cuenta de que el enemigo está ganando ampliamente. Sin embargo, Battlefield 1 tiene una forma de permitir que el equipo que está perdiendo tenga una oportunidad de recuperarse: El dirigible. Es una enorme y lenta nave pero está equipada con una potencia de fuego increíble gracias a sus múltiples torretas.

Al hacer aparición la nave, tenemos oportunidad de subir y manejar una de las torretas. Junto con otros tres jugadores hemos sido capaces de despejar varios puntos de control ocupados por el enemigo para que nuestro equipo los recupere. Sin embargo tiene dos inconvenientes: El tamaño y la velocidad. Es demasiado grande y lenta por lo que somos un blanco fácil y no podemos evitar el fuego enemigo. Pasados cinco minutos, la gigantesca bestia toca tierra y estalla en llamas como si fuera un espectáculo de fuegos artificiales.

UNA BATALLA PARA LA HISTORIA

La ventaja del dirigible no es suficiente en este caso para poner la balanza a nuestro favor. El equipo contrario es demasiado fuerte para nosotros y a medida que pasa el tiempo van ganando más puntos de control. Perdimos.

Battlefield 1 aire

Al principio da la sensación de que estamos jugando a otro Battlefield más pero con un entorno diferente. Sin embargo este juego también tiene sus propias características únicas. El clima cambiante hizo muy interesante la partida en los primeros minutos y los fans también podrán poner a prueba sus habilidades pilotando el biplano. La aparición del dirigible es uno de los momentos más épicos de la partida y si contamos con suficientes hombres a bordo, se puede cambiar fácilmente el rumbo de la partida.

Texto traducido:TomsHardware

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